Un ejemplo de periodismo basura

(Imagen creada por Elentir)

Estamos acostumbrados al periodismo manipulador. Pero hay un tipo de periodismo que además de manipulador es vil y cobarde. Es ese que utiliza la insinuación pérfida hasta extremos bochornosos. Algo así como los chismorreos de la “vieja del visillo” en formato digital. Valga como ejemplo el artículo de Diego Rodríguez Veiga, publicado por El Español, cuyo largo título ya es una muestra paradigmática de carencia del menor pudor deontológico: “El enigma de Ortega Smith, el falangista soltero que solo ganaba 23.000 euros: ¿por qué cae tan mal?

Lo de menos es que se rescate un breve texto en conmemoración del 50 aniversario del fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera, escrito por el actual secretario general de Vox cuando tenía 18 años, y que ya descubrió Antonio Maestre hace meses, por lo que ni siquiera aporta nada nuevo. Tampoco hay gran cosa que objetar a que se recuerde un reciente encuentro con miembros de la Fundación Francisco Franco, donde Ortega Smith alabó la figura del fundador de la Falange. Le regalaron ahí una edición de sus Obras Completas, por lo que unas palabras más frías o ambiguas hubieran pecado de desagradecidas.

Lo significativo es la pegajosa prosa con la cual se entremezclan hechos tan nimios con suposiciones, sugerencias malintencionadas y testimonios anónimos para descreditar al político español, presentándolo como una especie de fanático criptofascista.

El momento culminante de esta chapucera faena es cuando el periodista revela que al funeral del abuelo de Ortega Smith (muerto seis años antes de que naciera su nieto), letrado del Ayuntamiento de Madrid, acudió, como es lógico, el alcalde, “José Finat y Escrivá de Romaní, hombre de confianza de Franco y de Ramón Serrano Suñer, antiguo embajador de España en Berlín y colaborador de la Gestapo nazi.” (No confundir con la Gestapo de las Carmelitas Descalzas.)

¡Paren las rotativas! ¡Noticia bomba! Resulta que al entierro del abuelo del dirigente de Vox acudió un señor que era amigo de un señor que era próximo a los nazis. Si el objetivo del artículo consistía en que, en algún párrafo, el nombre del político apareciera cercano a ese término infamante, hay que reconocer que lo ha conseguido, aunque sea de una manera tan tortuosa que incurre involuntariamente en el género humorístico. Pero también ha conseguido alcanzar unos niveles de bajeza difícilmente igualables. Esto no es periodismo, esto es basura, sin más. Una basura que ni de lejos consigue rozar la categoría humana de Javier Ortega Smith, el más digno segundo de a bordo que podría desearse para el partido presidido por Santiago Abascal.

Un comentario sobre “Un ejemplo de periodismo basura

  1. Esto no es democracia, solo hay un pensamiento, el de izquierdas, son rastreros e hipócritas, son de izquierdas hasta que tienen la cartera llena. Con ellos en el gobierno vamos para atrás como los cangrejos. Lo que nos espera.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s