El truco separatista

La estratagema del separatismo es muy burda. Plantea un referéndum de independencia de manera que si el Estado admitiera su celebración, estaría reconociendo implícitamente la soberanía del pueblo catalán. El resultado sería entonces lo de menos, porque un pueblo soberano puede votar en principio todas las veces que fueran necesarias hasta conseguir la independencia. Como lógicamente el gobierno se opone a tal cosa (de entrada incompatible con la Constitución) los separatistas le acusan de ser enemigo de la democracia, de tener miedo a que los catalanes voten libremente. Así, el debate sobre quién debe ser sujeto de soberanía (los ciudadanos españoles en su conjunto, los catalanes, los tarraconenses o los araneses) queda encubierto o desfigurado por un debate tramposo sobre la democracia.

Podría pensarse que la simpleza de la argumentación separatista no está reñida con su efectividad, sino más bien al contrario. Nada es más poderoso que una idea simple (¡queremos votar!) y no digamos ya si para divulgarla se cuenta con varios canales de televisión públicos y con un sistema de enseñanza que ha podido adoctrinar a placer a dos generaciones de catalanes, o que al menos lo ha intentado. La noche que en el parlamento catalán se aprobaba la ley del referéndum, puede que miles de espectadores habituales de TV3 le fueran infieles por un par de horas, para ver por enésima vez Pretty woman, que emitían en Tele5. Y es que probablemente sólo hay algo más popular que un argumento político simplón: una película romántica estúpida.

Aún así, los separatistas se ven obligados a mentir sistemáticamente sobre la demanda popular de un referéndum. Repiten sin pudor alguno que lo apoya el 80 por ciento de los catalanes, como si los que no somos partidarios de la independencia estuviéramos también locos por votar. Pero la encuesta realizada por la propia Generalitat a principios del verano muestra que sólo el 48 % de los catalanes desea un referéndum unilateral. (Los partidarios de que Cataluña sea un estado independiente quedan en el 44 %.)

¿De dónde sacan la otra cifra? Muy fácil, sumando el 23,4 % que estaría a favor de un referéndum, pero sólo acordado con el Estado (71,4 %), e incluso las respuestas “no sabe” y “no contesta” (pues no están explícitamente en contra), con lo que se alcanza por redondeo el fabuloso 80 por ciento de apoyo del que hablan los tertulianos separatas. Pero si no nos dejamos embaucar por estas artimañas contables, el hecho es que la mayoría de catalanes (52 %) no se muestra a favor del referéndum ilegal del 1 de octubre.

Como diría un castizo: menos lobos, separatistas. Vuestros trucos son tan groseros que a pesar de vuestro poder mediático, a pesar del venenoso antiespañolismo inculcado por la mayor parte del profesorado a vuestras órdenes, durante más de tres décadas, e incluso a pesar de los persuasivos gritos y sofocos de la señora Rahola, no conseguís convencer ni siquiera al 50 por ciento de los catalanes.

Pero en una cosa hay que reconocer que habéis acertado: en la elección del momento. Posiblemente no había mejor ocasión que tener en Madrid un gobierno cuyo presidente, Mariano Rajoy Brey, es un firme partidario de la teoría de que la manera óptima de enfrentarse a un problema es dejar que se pudra lentamente, entre recurso y recurso al TC. Como si no hubiera razones más que suficientes para haber depuesto al gobierno catalán y detenido y procesado al menos a su presidente, elegido a dedo, Carles Puigdemont. Que es lo que hubiera ocurrido en Francia o en Alemania si los dirigentes de un departamento o de un Land cualesquiera hubieran anunciado una sedición.

Tampoco sería justo olvidar la colaboración inestimable de la oposición en las Cortes, compuesta por un elenco de traidores enemigos del régimen constitucional, ignorantes de la Historia metidos a teóricos risibles del nacionalismo y adeptos de ese peculiar patriotismo consistente en ir diluyendo a España en Europa, a la mayor gloria de la burocracia de Bruselas. Separatistas, si en cuestión de un mes no conseguís vuestro objetivo, olvidaos ya para siempre. ¡Nunca lo tendréis tan a huevo!

Anuncios

Un comentario sobre “El truco separatista

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s