Los separatistas tienen razón

El gobierno autonómico de Cataluña está apoyado parlamentariamente por el partido que ha mandado durante décadas en esta región, el cual ha cambiado de nombre por su implicación en la corrupción institucional conocida popularmente como “el tres por ciento”.

Lo apoya además la Esquerra Republicana, el mismo partido bajo cuyo gobierno, durante la guerra civil, se produjeron miles de asesinatos de religiosos y “burgueses” y se expropiaron innumerables propiedades; y que en los tiempos actuales no ha ocultado su cercanía ideológica a grupos terroristas como Terra Lliure y la ETA.

Por último, el Govern recibe también el apoyo de la CUP, grupo comunista que ataca violentamente al turismo y a cualquiera que no le guste, además de sostener posiciones ultrafeministas contra la familia y la Iglesia que faltan al respecto a la mayoría de la gente.

Pues bien, este Govern trata abiertamente de instaurar una república separada de España en Cataluña, violando la Constitución democrática (aprobada por la mayoría de catalanes en 1978), el Estatut catalán y numerosas leyes de menor rango, además de sentencias del Tribunal Constitucional, entre otros tribunales. Eso sí, pretende que los ciudadanos catalanes estaremos obligados a pagar nuestros impuestos al nuevo Estado y a obedecer todas las leyes que los secesionistas promulguen.

Frente a esta clara sedición, el Gobierno español, en lugar de suspender al Govern y de detener y procesar a sus miembros, toma medidas como fiscalizar sus gastos para impedir el anunciado referéndum de independencia, o como estudiar si se produce un incumplimientio de la Ley de Protección de Datos. Que es como si, ante los preparativos evidentes de unos atracadores frente a la sede de un banco, la policía se limitara a ponerles una multa de aparcamiento y a expedientarles por no tener la ITV en vigor.

A todo esto, los sediciosos replican denunciando, como siempre, que “Madrid ens roba“,  y ante los discretos impedimentos judiciales que sufren, que España es una dictadura por no permitirnos votar a los catalanes.

Hay que tener realmente la cara muy dura para afirmar tales cosas, cuando los catalanes hemos votado decenas de veces desde que se instauró la democracia; cuando la renta per cápita de Cataluña es un 20 % superior a la media nacional; cuando la Generalitat cuenta con varios canales de televisión, prensa sumisa subvencionada, controla el sistema educativo, la sanidad y dispone de una nutrida policía autonómica; y cuando los partidos nacionalistas llevan décadas influyendo en los gobiernos de Madrid gracias a una ley electoral que los sobrerrepresenta en el Congreso. Esta es la terrible dictadura española.

Sin embargo, nunca faltan exquisitos equidistantes que critican al gobierno no por su inacción, sino por no mostrarse “dialogante”, y por no elaborar una propuesta que nos permita a los catalanes sentirnos cómodos (todavía más) dentro de España.

Definitivamente, hay que reconocer que los separatistas tienen razón en una cosa: en tomarnos a los demás por perfectos idiotas.

Anuncios

2 comentarios sobre “Los separatistas tienen razón

  1. Este país dejó hace tiempo de ser una nación seria. Si este país, supuestamente avanzado o al menos relativamente, fuera serio y decente, ningún movimiento independentista ni de extrema izquierda podría operar a sus anchas ni tener opciones políticas. Pero España dejó de ser un país serio, aunque tengo fe de que vendrán mejores tiempos.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s