Este no es mi papa

Desde que fue nombrado papa, Jorge Bergoglio manifestó, con gestos y palabras, su voluntad de renovación de la Iglesia, de poner el acento más en las cuestiones sociales e incluso ecológicas que en las morales. Sin tocar una coma de la doctrina católica (cosa que, de todos modos, no puede hacer), Francisco ha abierto la puerta a que el catecismo se interprete o se aplique según el juicio de cada cual. No contento con esto, ha regañado a aquellos católicos que se mantienen fieles al nivel de autoexigencia que durante siglos ha enseñado la Iglesia, acusándolos de tener “cara de vinagre”, de “lanzar piedras a la vida de otras personas” y otras muchas cosas escasamente amables. Paralelamente, elabora un discurso de crítica de la economía de mercado, a la cual, de manera más o menos explícita, culpa de la pobreza, las guerras, el terrorismo e hipotéticos desastres climáticos.

No es sorprendente que los progresistas estén contentos con Francisco. Les está dando la razón en sus concepciones sociales y políticas, les permite creer que no hay diferencias importantes en el aspecto moral y –lo mejor de todo, para ellos– expone a los católicos de creencias firmes al ridículo de ser tachados de más papistas que el papa, o peor aún, de no atenerse a la verdadera enseñanza de Cristo, que desde siempre la izquierda ha querido entender en interesada clave socialista. Pilar Rahola, en un encendido elogio de Francisco, define su estilo así: “Puro Jesús de Nazaret, tan antiguo que es revolucionario”.

Los católicos no progresistas han reaccionado ante las posiciones del nuevo papa con división de opiniones. Mientras unas pocas voces (aunque algunas tan autorizadas como la del filósofo católico Robert Spaemann) señalan sin embozo lo que consideran posicionamientos erróneos, o que se salen de sus competencias, la gran mayoría mira para otro lado ante los gestos y pronunciamientos más chocantes o dudosos de Bergoglio. También podríamos señalar un tercer grupo, que acusa a los medios de comunicación de estar tergiversando los mensajes que llegan del Vaticano, para mostrarnos un falso papa progresista o populista.

Aunque no hay duda de que la mayor parte del periodismo imprime su acostumbrado sesgo izquierdista en las informaciones sobre Francisco, resulta difícil sostener que esto se haga sin la complacencia –por no decir la connivencia– del propio papa. Ya llevamos demasiado tiempo de pontificado para que, en caso de que hubiera habido algún equívoco, este no se hubiera deshecho. En cualquier caso, y pasada la supuesta bisoñez de los primeros meses en el trato con la prensa, la obligación del máximo dirigente de la Iglesia católica es la de expresarse con cristalina claridad, anticipándose a cualquier posible uso partidista de sus palabras. Por el contrario, se diría que Bergoglio se recrea en su idilio con unos medios de comunicación abrumadoramente progresistas.

Recientemente, el diario La Croix ha publicado una entrevista a Francisco que en mi opinión pone en claro, definitivamente, la clase de papa que nos ha tocado vivir a los católicos de estos días. Acerca de las raíces cristianas de Europa, el sucesor de San Pedro ha dicho lo siguiente:

“Hay que hablar de raíces en plural… Cuando oigo hablar de raíces cristianas de Europa, temo a veces el tono, que puede ser triunfalista o vengativo. Entonces esto se convierte en colonialismo.”

Luego, preguntado sobre si debemos temer al islam:

“No creo que ahora haya un miedo al islam… La idea de conquista es inherente al espíritu del islam, es verdad. Pero se podría interpretar, con la misma idea de conquista, el final del Evangelio de Mateo, donde Jesús envía a sus discípulos a todas las naciones.”

Supongo que el lector habrá tomado nota. Para Francisco, hablar de raíces cristianas de Europa puede ser triunfalista, vengativo y colonialista, por lo que él prefiere hablar de “raíces en plural”. Y la yihad islámica puede compararse al mandato de Cristo de predicar el Evangelio por todo el mundo.

¿Puede un católico reconocerse en un papa que suelta semejantes despropósitos, en un papa que pone reparos a la expresión “raíces cristianas europeas”, en un papa que adopta una suerte de equidistancia entre cristianismo e islam, como un tertuliano progresista cualquiera? Mi respuesta personal, siento decirlo, es que no. Dicho sea desde mi incondicional fidelidad a la Iglesia, que ha superado papados mucho peores a lo largo de dos mil años.

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6 comentarios sobre “Este no es mi papa

  1. Para mi el Papa sigue siendo Benedicto XVI en tanto no fallezca. El Papa no es un funcionario que pide la excedencia o dimite cuando lo considera oportuno. La trascendencia del Papa supera a la persona que ostenta dicha condición.

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  2. Ya estabas tardando en escribir un post como este. Estaba cantado, leyendo tu blog, y oyendo al Papa.
    Muchos amigos míos católicos, en cambio, están felices con este Papa, y estaban esperando ideas así, especialmente después de Benedicto.

    Lo interesante será saber en qué lado están la mayoría de los católicos.

    A la mayoría de los que no lo somos, y muchos nos hemos educado en el catolicismo, nos parece mucho más coherente este Papa que los anteriores. Y eso puede contribuir a la integración de la Iglesia en la sociedad.
    No en la española, con las cosas que sueltan los obispos de aquí en cuanto les das un micrófono. Pero a nivel global, la percepción del catolicismo está mejorando, seguro.

    Y de nuevo, me sorprende un grupo humano en donde pueden convivir visiones tan radicalmente contradictorias de la vida como en la Iglesia Católica. Aunque pensándolo bien, realmente no convivís unos con otros, pues cada uno tiene su versión de las cosas, y va a una parroquia acorde a sus creencias.

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  3. Hola Carlos,
    hoy he visto un par de noticias que me han recordado a este post, por esta dicotomía de la Iglesia de la que hablamos.
    Por un lado, he visto una entrevista con el presidente de Cáritas, que dice cosas muy tajantes sobre el sistema económico actual, y estoy seguro que está muy contento con la figura del Papa Francisco.
    Por otro lado, me he enterado de que la Iglesia gasta más en 13TV que en Cáritas (impresioante labor social, la de 13TV 😉 ) Y 13TV es más de tu línea, y del Papa Benedicto.

    http://gaceta.es/noticias/iglesia-gastado-dinero-13tv-caritas

    ¿Estallará algún día todo esto?

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