El debate sobre la libertad y el orden natural

El debate sobre los vientres de alquiler entre Francisco José Contreras, Juan Ramón Rallo y otros (véase también), con ser en sí mismo de gran trascendencia, tiene implicaciones mucho más amplias, que atañen a nuestras concepciones sobre la vida, la familia y la libertad. En resumen, las posiciones de unos y otros (fácilmente identificables) son las siguientes:

Los libertarios sostienen que la libertad es el valor supremo, y por tanto son de entrada favorables a no poner puertas al campo en cuestiones bioéticas. Defienden, en general, los vientres de alquiler, la experimentación con embriones, la despenalización del aborto, los modelos alternativos de familia, la eutanasia… Los libertarios no sólo tratan de reducir el poder del Estado, o eliminarlo por completo, sino cualquier otra traba a la libertad, proceda de la tradición, la familia, la religión o la costumbre.

Por el contrario, los liberal-conservadores (entre los que me cuento) creen que la libertad es un valor fundamental junto al valor de la vida y el amor al prójimo, por lo cual no sostienen que en todos los casos sea siempre lo óptimo una libertad irrestricta. Se oponen, en general, a los vientres de alquiler, a la experimentación con embriones, al aborto provocado y la eutanasia, y no creen que cualquier forma de asociación humana sea igual de valiosa que la familia natural. Los liberal-conservadores son partidarios de reducir el poder del Estado, pero no tienden a ver a priori en la tradición, la religión o la costumbre trabas para la libertad, sino por el contrario, consideran que existe un cierto orden natural, deseable en sí mismo, que además resulta ser la mejor protección contra la excesiva intromisión política.

La crítica que los libertarios realizan a los lib-cons (valga la abreviatura) suele basarse en el argumento de la reducción al absurdo para demostrar que tienen mucho de conservadores, pero poco o nada de liberales. Por ejemplo, que si empezamos a prohibir cosas como los vientres de alquiler porque no son lo más indicado para los niños, también deberíamos prohibir la reproducción de personas que consideremos poco idóneas para la crianza y educación de los hijos.

Por su parte, los lib-cons reprochan a los libertarios que con su pretensión de cuestionar todos los vínculos tradicionales, dejan al individuo inerme ante el Estado, con lo cual, aunque aseguren estar defendiendo la libertad, en realidad están poniendo los cimientos teóricos para el totalitarismo. Es decir, también recurren a la reductio ad absurdum. En resumen, relativizar la institución familiar, pulverizando los vínculos entre sexualidad y reproducción, sería un paso más hacia la distopía que describió Aldous Huxley en su famosa novela de los años treinta, Brave New World, traducida entre nosotros como Un mundo feliz, en la que el Estado es el encargado de producir y criar a los seres humanos, así como de garantizarles la felicidad hasta administrarles la eutanasia final.

Otra diferencia importante entre libertarios y lib-cons es que los primeros, aunque no renuncien a apoyar sus tesis sobre la observación, basan sobre todo sus argumentaciones en definiciones abstractas y razonamientos lógicos, mientras que los segundos son más proclives a tener en cuenta la experiencia y a desconfiar de razonamientos puramente abstractos. La actitud fundamental del libertario se resume en expresiones como “¿qué tiene de malo…?” o “¿por qué no?”, mientras que la del lib-con es más cautelosa, menos confiada u optimista.

Si tuviéramos que resumir lo anterior con las mínimas palabras, diríamos que lo que separa a unos de otros es la cuestión sobre si, después de todo, existe un orden natural o no. Pues, en efecto, si no hay un orden natural, y la sociedad humana se organiza exclusivamente mediante convenciones inventadas por el hombre, los lib-con estamos drásticamente equivocados. Por el contrario, si existe un orden natural, independientemente de la voluntad humana, son los libertarios quienes ponen en peligro no sólo la felicidad del individuo, sino la propia libertad que pretenden defender, pues es imposible fundar una sociedad libre sobre el error o la mentira.

La concepción del orden natural tiene un origen aristotélico y cristiano. Para mí, donde mejor se halla expresada es en el Evangelio según San Juan: “La verdad os hará libres.” Curiosamente, José Luis Rodríguez Zapatero, pese a tener poco de libertario, resumió perfectamente el sentir de esta ideología cuando se atrevió a invertir las palabras de Jesucristo, con aquella ocurrencia suya de que “la libertad os hará verdaderos.”

Me anticipo ahora a la crítica que seguramente me harán muchos libertarios y progresistas en general. Estos podrán argüir algo como lo que sigue: “Nosotros no afirmamos ni negamos que exista un orden natural en la sociedad humana. Simplemente señalamos que no tenemos la certeza absoluta de su existencia, ni tampoco acerca de su contenido. Por tanto, lo más racional es permitir que cada individuo decida por sí mismo al respecto.”

Esta posición agnóstica es la que normalmente pretende dar por zanjados los debates sobre bioética. Se afirma, por ejemplo, que prohibir el aborto es imponer una determinada moral a toda la sociedad, y que es mucho más razonable dejar que aborte quien quiera, del mismo modo que a nadie se le impone abortar en contra de su voluntad. O por poner otro ejemplo, se sostiene que el matrimonio entre personas del mismo sexo no afecta para nada a quienes creen que el matrimonio es una institución exclusivamente heterosexual, pues nadie les impide casarse con personas de otro sexo.

Cabe señalar que la argumentación agnóstica suele tener un sentido meramente tacticista en los progresistas al uso, que sólo son libertarios cuando les conviene. Pues aunque parezca coherente defender que cada cual haga lo que quiera, sin imponer nada a nadie, la realidad es que son recurrentes las voces que desde el campo progresista pretenden restringir libertades elementales como la objeción de conciencia, la libertad de expresión o la libertad educativa, en relación con el aborto o la ideología de género, como oportunamente ha señalado Elentir.

Pero incluso aunque se respetaran escrupulosamente las libertades mencionadas, existe una objeción más fundamental a la posición agnóstica, y es que tampoco escapa al argumento de la reducción al absurdo. Pues del mismo modo que se defiende que no podemos imponer si debe abortarse o no, tampoco podríamos imponer a nadie si debe tener esclavos o no, por ejemplo. “Estamos en contra de la esclavitud. Muy bien, pero ¿tenemos por ello derecho a prohibir la posesión de esclavos a quien discrepa de nosotros?” (Por retorcido que parezca este argumento, se utilizó en el siglo XIX, adornándolo con consideraciones casuísticas de esclavos felices junto a sus humanitarios amos –algo no infrecuente, efectivamente– que además quedarían expuestos al hambre si eran emancipados, etc. Más o menos igual que hoy nos intentan tocar la fibra sensible, en el caso del aborto, explotando periódicamente casos escabrosos de menores embarazadas, violaciones o incestos.)

Lo cierto es que nadie es verdaderamente agnóstico, en sentido amplio, porque sencillamente no se puede vivir sin tener algunas certezas básicas. Que vivir es mejor que morir, que la libertad es mejor que la esclavitud, etc. Incluso quien dudara de todo, creería en algo: en que no puede estar seguro de nada. El agnosticismo es tan dogmático como la fe religiosa y como el ateísmo. Los creyentes y los ateos tienen ideas rotundas acerca de lo que existe o deja de existir, así como el agnóstico abriga ideas rotundas acerca de lo que podemos saber o no saber. Como dijo Joseph Ratzinger: “Sólo al rechazar la fe se da uno cuenta de que es irrechazable.” Todo el mundo cree en algo, lo reconozca o no. En un caso límite, creerá que no se puede creer en nada, o creerá en “hechos” –lo que él piensa que son hechos, claro.

El agnóstico o escéptico tiene razón en una observación trivial: la falta de acuerdo universal en las cuestiones básicas de la existencia. Unos creen en Dios y otros no; unos creen que existe un orden natural y otros no. Y dentro de cada una de estas posiciones hay casi infinitas variantes. En lo que el agnóstico o escéptico se equivoca es en creer que la suya no es una posición más, sino que él escapa a la incertidumbre por el simple hecho de rendirse a ella, como decía Oscar Wilde de la tentación. (“La única forma de librarse de la tentación es caer en ella.”) Incluso aunque existiera un escéptico absolutamente radical sobre la faz de la tierra, seguiría siendo tan dogmático como todos los dogmáticos a los que mira por encima del hombro.

Corolario evidente de ello es que no existe un Estado ideológicamente neutral. Tanto si legaliza el aborto como si no (o la eutanasia, o los vientres de alquiler, etc.), el Estado jamás es neutral. Parte de una determinada concepción metafísica o epistemológica, aunque generalmente implícita, y al legislar la impone al conjunto de la sociedad. Si para mí la vida humana empieza desde la concepción, un Estado que no la proteja en el vientre de la madre es tan poco “neutral”, y tan cómplice de homicido, como un Estado que no persiguiera el asesinato.

La pregunta que acaso se estará haciendo el lector, tanto si está de acuerdo con mis razonamientos como si no, es la siguiente: si no existe un Estado ideológicamente neutral, ¿cómo conciliamos entonces las enormes y múltiples diferencias ideológicas que existen en la sociedad? Mi respuesta es que no creo que se puedan conciliar, y que lo máximo a que podemos aspirar es a convivir pacíficamente, lo que no es poco. Un método para ello es la democracia, entendida en sentido puramente instrumental, es decir, como un medio para decidir quién gobierna temporalmente mediante elecciones. No –como se la interpreta frecuentemente – como un método para decidir quién tiene razón o para escrutar una voluntad popular elevada a la categoría de entidad mística.

El sufragio universal es un buen sistema en teoría, aunque en el plano teórico también pueda serlo una dictadura benévola. Tanto las dictaduras benévolas como las democracias pueden degenerar, y de hecho acostumbran a hacerlo, como todas las cosas humanas. Y esto por cierto es una observación (que se remonta a Aristóteles) típicamente conservadora, con la que los liberales tradicionalmente han estado de acuerdo.

Los liberales clásicos se han centrado en poner límites al Estado (y especialmente, límites a que el Estado determine lo que está bien y lo que está mal, aunque sea a través de representantes democráticos), y no en la búsqueda de un sistema de justicia perfecta y definitiva. Por ello han desconfiado generalmente de los experimentos de transformación social, como los que subyacen en los vientres de alquiler, la redefinición del matrimonio y los que vendrán. Nada entorpece más al poder que tener que contar con los hábitos, las costumbres y los “prejuicios” de los ciudadanos; e inversamente, nada contribuye más a su expansión que la mentalidad ahistórica consistente en cuestionarlo todo. Cuando nos habituamos excesivamente al cambio, a no dar nada por supuesto, nos hacemos también, inevitablemente, más dóciles ante la arbitrariedad política.

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Cómo podemos perder la guerra

Las reacciones a los atentados del pasado Martes Santo en Bruselas, como las no-reacciones al atentado contra cristianos del Domingo de Resurrección en Lahore han sido, una vez más, las previsibles. Declaraciones retóricas de condena y gestos sentimentales de solidaridad en un caso; una relativa frialdad en el otro. No han faltado los opinadores más preocupados por una hipotética islamofobia que por la cristianofobia real, que asesina y desplaza a cristianos por millares. Y no olvidemos a quienes sugieren que algo habremos hecho, que Occidente “recoge lo que ha sembrado”, como dijo Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza.

Artículo completo en Actuall.

Vecinos de Tarragona víctimas de la represión de izquierdas (1936-1939)*

NOMBRE PROFESIÓN LUGAR FECHA
1 MIQUEL AGUILÓ BRULL ZAPATERO TORREDEMBARR 21.8.36
2 JULI ALAMEDA CAMARERO RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
3 MAGÍ ALBAIGÉS ESCODA CURA VALLS 18.8.36
4 JOSEP ALBERICH LLUCH* RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
5 JOAN ALBIOL MATAMOROS JORNALERO 7.8.36
6 CÀNDID ALCÁCER DEL VALLE JORNALERO EN SU CASA 19.9.36
7 ANDREU ALFONSO VALLESPÍN CAMARERO 19.9.36
8 RAMON ALTABAS LORA JORNALERO 23.8.36
9 CARLES AMORÓS ANGUERA PEÓN 28.9.36
10 JOSEP AMORÓS CLUA COMERCIANTE 28.8.36
11 CASSIÀ ANDREU GESTÍ VIGILANTE 28.8.36
12 FELIP ARCE FERNÁNDEZ RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
13 ALEXANDRE ARRAYA CABALLERO RELIGIOSO 31.7.36
14 IGNASI BACH ECIJA MILITAR TÉRMINO TGN 9.8.36
15 JOSEP BALSELLS OLIVA INDUSTRIAL 29.11.36
16 MANUEL BARBAL CASÁN PAYÉS L’OLIVA 18.1.37
17 FELICIÀ BELZOYA IRIGOYEN* SILLERO TÉRMINO TGN 7.8.36
18 PAU BARBERÀ ALTADILL PORTERO 28.8.36
19 IGNASI BATLLE DE BALLE ABOGADO TÉRMINO TGN 28.9.36
20 JOSEP M. BEGUER SUBIRATS TÉRMINO TGN 5.8.36
21 ANTONI BLANCH VIU TORREDEMBARR 24.11.36
22 MANUEL BORRÀS FERRÉ OBISPO CTRA. MONTBLANC 28.7.36
23 PAU BRU JUNI VIGILANTE 28.8.36
24 JOSEP BRU RALDUA CURA TORREDEMBARR 11.11.36
25 CARLES BUHSNELL BLANKESTEIN ESTUDIANTE 9.8.36
26 JOSEP BUHSNELL BLANKESTEIN ESTUDIANTE TÉRMINO TGN 9.8.36
27 TOMÀS CABESTANY PORTA JORNALERO L’OLIVA 29.7.36
28 SALVADOR CARLES PROUS “MARTÍ” JORNALERO 17.12.36
29 FRANCESC CARNÉ ALMENARA CURA TORREDEMBARR 25.8.36
30 FRANCESC CARTAÑÀ MURIÀ CURA C/GASÒMETRE 2.8.36
31 PERE CASAS FOSAS CARRETERO EN SU CASA 21.8.36
32 JAUME CASES JOSES PEÓN 20.8.36
33 RAMON CASTAÑET TORREGROSA MILITAR RET. 28.9.36
34 JAUME CASTELLNOU ROS PEÓN TÉRMINO TGN 9.8.36
35 AGUSTÍ CASTELLÓ GARCÍA* FUNC. PRISIÓN COLL DE TAPIOLES 17.10.37
36 JULIO CASTRO VÁZQUEZ* CORONEL L’OLIVA 14.9.36
37 MANUEL CASUSO MARTÍNEZ DTOR. CÁRCEL L’OLIVA 30.7.36
38 SANTIAGO CEREZO PANCORVO MILITAR 15.8.36
39 ÁNGEL CHACÓN SANLLORENTE MILITAR 23.8.36
40 LLORENÇ CLARES VELA* ELECTRICISTA CTRA. DARMÓS 27.8.36
41 ANTONI CLIVILLÉ GRAS BARBERO 9.8.36
42 JOAN CLOTET CIRCUNS CURA 25.8.36
43 FRANCESC COMPANY TORRELLES CURA C/GASÒMETRE 2.8.36
44 ANTONI CÓRDOBA GOMIS MILITAR L’OLIVA 3.11.36
45 JOSEP COSTA FORNÉS* MILITAR TGN 24.7.36
46 GAIETÀ CUADRILLERA CORNEA INGENIERO 28.9.36
47 FERRAN CULEBRA SOLÀ MILITAR RET. 12.8.36
48 JOAN DALMAU RIUS CURA 26.7.36
49 AMBRÓS DOMINGO GIRONA CAMARERO 28.9.36
50 LLUÍS DOMINGO OLIVA RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
51 JOSEP DOMINGO SOLER CURA VILA-RODONA 11.11.36
52 JOSEP ELORDIETA BEROJAIN PR. DEL PUERTO 23.7.36
53 RICARD ESPINOSA AGUILATE PEÓN TÉRMINO TGN 31.7.36
54 VICENÇ ESTEBAN VÁZQUEZ CARPINTERO 11.10.36
55 NARCÍS FELIU COSTA CURA TGN 28.7.36
56 ÀLVAR FERNÁNDEZ CALLEJA BARBERO CEMENTERIO TGN 28.7.36
57 GAIETÀ FERNÁNDEZ RUIZ 22.2.37
58 JOSEP FERNÁNDEZ SÁEZ RELIGIOSO 19.9.36
59 PAU FERRER 25.8.36
60 JOSEP FIGUEROLA CASTELLET EMPLEADO 24.8.36
61 JOAN FORT RIUS RELIGIOSO TÉRMINO TGN 25.7.36
62 GASPAR FORTEZA FORTEZA MILITAR L’OLIVA 3.11.36
63 BENJAMÍ FRAILE ORTEGA TÉRMINO TGN 7.5.37
64 GABRIEL FRASQUET CORTADA JORNALERO 17.12.36
65 ANTONI FUSTER POMAR CURA 10.8.36
66 VICENÇ GALLÉN IBÁÑEZ RELIGIOSO 25.7.36
67 TOMÁS GARCÍA SOTO MÉDICO TORRE ESCIPIONES 29.7.36
68 PAU GILI PEDRÓS* CURA DRASSANES 26.7.36
69 ADOLF GIMÉNEZ DE LA ORDEN MILITAR 31.8.36
70 JOSEP GONZÁLEZ ARBIOL CARPINTERO 28.9.36
71 JOSEP GONZÁLEZ ARIZMENDI MILITAR 30.9.36
72 ALFONS GONZÁLEZ ROMÁN MARINERO EN SU CASA 15.8.36
73 SALVADOR GRASES CAÑELLAS* PROFESOR 28.9.36
74 MIQUEL GRAU ANTOLÍ CURA 25.8.36
75 RAMON GRAU RUDÓ EMPLEADO TGN 14.8.36
76 RICARD GUASCH GIMÉNEZ PERIODISTA EL COLLELL 30.1.39
77 RAMON GUIU SABATÉ CURA TGN 3.10.36
78 PERE HERIZ AGUILUZ RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
79 JOAN B. HERRERA BONET COMERCIANTE TGN 24.8.36
80 LLORENÇ ISLA SANZ RELIGIOSO TGN 25.7.36
81 FRANCESC IXART MORAGAS ABOGADO 17.12.36
82 LLUÍS JANER RIVA CURA PL. DEL FÒRUM 23.7.36
83 JOAQUIM JOVÉ BAIGET CARTERO CERCA CEMENTERIO 1.8.36
84 CARLES DE LANDA PORTA MILITAR L’OLIVA 3.11.36
85 CRISTIÀ DE LANDA PORTA MILITAR L’OLIVA 3.11.36
86 JORDI DE LANDA PORTA ESTUDIANTE TÉRMINO TGN 9.8.36
87 FRANCESC LIÑÁN PIÑOL MILITAR RET. 28.9.36
88 JOSEP M. LLAMAZARES GARCÍA JORNALERO HOSPITAL CIVIL 31.7.36
89 MARIÀ LÓPEZ AÑANOS CURA TORREDEMBARR 25.8.36
90 ANTONI MANASANCH ESPASA PEÓN TÉRMINO TGN 9.8.36
91 CARLES MARTÍ ÁLVAREZ CAMPANA PROCURADOR 28.9.36
92 ANDREU MARTÍ AYMERICH JORNALERO EN SU CASA 25.7.36
93 JOSEP MARTÍ AYMERICH JORNALERO EN SU CASA 25.7.36
94 LLUC MARTÍN PUENTE RELIGIOSO 19.9.36
95 BRAULI MARTÍNEZ SIMÓN RELIGIOSO TGN 25.7.36
96 SALVADOR MARTORELL MASIP ALBAÑIL 28.7.36
97 JOSEP MASQUEF FERRÉ CURA CTRA. DE VALLS 25.7.36
98 MIQUEL MÉNDEZ SÁENZ* 28.8.36
99 ARSENI MERINO MIQUEL RELIGIOSO 1.10.36
100 JAUME MIR VISNE RELIGIOSO L’OLIVA 29.7.36
101 JOSEP M. MIRÓ ALEGRE COMERCIANTE 15.8.36
102 JOSEP M. MIRÓ SOLER PEÓN 15.8.36
103 JOSEP MOLET ALMENARA AYTE. COMERCIO 28.9.36
104 JOAN MONRABÁ MARTORELL CURA CERCA DE VALLS 25.8.36
105 ANTONI MORAGAS MARTÍ INGENIERO 28.9.36
106 INNOCENCI MUÑOZ GARCÍA JUBILADO HOSPITAL 28.8.36
107 JOAN MUR ARNAU CURA C/GASÒMETRE 25.7.36
108 MARIÀ NAVARRO BLASCO RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
109 BERNABÉ NÚÑEZ ALONSO RELIGIOSO 31.7.36
110 SEBASTIÀ OBESO ALARIO RELIGIOSO 19.9.36
111 JOSEP OLIVER VÉLEZ CAPATAZ TÉRMINO TGN 9.8.36
112 JOSEP M. PAGÈS GARCÍA INGENIERO 28.9.36
113 JOAN PALAU DOMÈNECH CURA 25.8.36
114 JOSEP M. PANADÈS TERRÉ CURA 25.8.36
115 ANTONI PARERA CONSTANTÍ CURA CTRA. DE VALLS 26.7.36
116 FRANCESC PASTOR FIGUERAS JORNALERO TÉRMINO TGN 9.8.36
117 FEDERIC PASTOR PALLARÈS MILITAR RET. TÉRMINO TGN 17.8.36
118 ESTEVE PAULES UBIETO 25.8.36
119 MANUEL DE PEÑARUBIA MORENÉS PROCURADOR 29.9.36
120 JOAN PÉREZ RODRIGO RELIGIOSO 19.9.36
121 FERRAN PÉREZ-OJEDA CABALLERO MILITAR 15.8.36
122 JOAN PERULLES DOMINGO INGENIERO 28.9.36
123 MANUEL PIJOAN PEDROL JORNALERO TGN ?.7.36
124 ANTONI PLANA ROIG VAQUERO 28.9.36
125 LLUÍS PLANAS 20.8.36
126 JOAQUIM PONS ISART CONTR. OBRAS 28.8.36
127 ANDREU PRADAS LAHOZ RELIGIOSO 18.8.36
128 JOSEP PRAT PRATS* COMERCIANTE TÉRMINO TGN 31.7.36
129 ANTONI PRENAFETA SOLER CURA TORREDEMBARR 25.8.36
130 JAUME PRUNA CORS JORNALERO 13.8.36
131 MANUEL PUIG MASALLES EMPLEADO 28.9.36
132 JOAN DE DÉU PUNSODA GONZÁLEZ CURA REUS 26.7.36
133 JOSEP QUER BOULE TÉRMINO TGN 7.8.36
134 JOSEP QUEROL ANGLÈS* LABRADOR L’OLIVA 18.1.37
135 CARLES RADÚA BADIA EMPLEADO 14.8.36
136 JOSEP RECASENS OLIVA PEÓN SALOMÓ 7.5.37
137 GERARD REINA SOTO 18.8.36
138 JAUME REÑÉ DALMAU PESCADOR TÉRMINO TGN 31.7.36
139 ANTONI REVOLTÓS MARTÍNEZ PINTOR 28.9.36
140 LLUÍS RIUS FARRÉ 25.8.36
141 BARTOMEU RIVERA CALVÍS CURA TÉRMINO TGN 12.8.36
142 JOSEP ROCA FORNÉ PESCADOR 8.10.36
143 JOAN ROCA VILARDELL CURA 11.11.36
144 HERMINIO RÓDENAS GIMÉNEZ MILITAR L’OLIVA 3.11.36
145 DAMIÀ RODRÍGUEZ PABLOS RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
146 MANUEL ROMANÍ MAS CURA 20.8.36
147 DOMÈNECH ROMEU INGLÉS COMERCIANTE 28.9.36
148 RAFAEL ROS PANÉS INDUSTRIAL 29.9.36
149 FERRAN ROSELL GUASCH CERCA MATADERO 6.2.37
150 PAU ROSELLÓ BORGUERES CURA CTRA. REUS 26.7.36
151 ÀNGEL ROSET ABELLÓ INSPECTOR ENSEÑANZA 9.8.36
152 PERE SANPIETRO SASTRE PESCADOR 22.8.36
153 MANUEL SANROMÀ GABRIEL INDUSTRIAL 28.9.36
154 JOAQUIM SANZ DEL TORNIL JEFE TELÉFONOS 9.8.36
155 FRANCESC SEGARRA LLORENS CHÓFER TÉRMINO TGN 7.5.37
156 EUSEBI SERRA DEL AMO 18.8.36
157 BONAVENTURA SERRA FILLET TORREDEMBARR 24.11.36
158 JOAN SOLÉ GARCÍA PEÓN 28.9.36
159 JOAQUIM SOLÉ JOVÉ EMPLEADO 14.8.36
160 JAUME SOLIANO MAROT COSTAS GARRAF 31.8.36
161 JOSEP SOLIANO MAROT COSTAS GARRAF 31.8.36
162 JOSEP M. SOLIANO MONGUIÓ TORRENT BOELLA 21.9.36
163 ISIDRE TARZA GIREBETS RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
164 JOSEP TEIXIDOR GAVALDÀ PESCADOR SALOU-CAMBRILS 19.9.36
165 JOSEP TOLAGUERA OLIVA RELIGIOSO CARRETERA 28.8.36
166 BONAVENTURA TOLDRÀ RODÓN RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
167 PERE TOMÀS FERRET CONTR. OBRAS 28.9.36
168 JOSEP TOMÀS TORRENTS EMPLEADO 29.9.36
169 LLUÍS TORMO LLOBERA EMPLEADO 18.8.36
170 JOAN TORRAS SANTANA CURA DETRÁS DEL PALAU 27.7.36
171 FREDERIC TORRES SIMÓ MILITAR RET. 28.9.36
172 JAUME TRILLAS GIRALT CURA CTRA. DE REUS 1.8.36
173 JOAN TUSET ARBONÈS EMPLEADO 28.9.36
174 FRANCESC DE VAL RUBIO CURA C/GASÒMETRE 2.8.36
175 AVEL·LÍ VALLÈS ROVIRA MATADERO 20.9.36
176 JOAN VELA ANDRÉS MILITAR RET. TÉRMINO TGN 5.8.36
177 RAMON VENDRELL VIVES RELIGIOSO 7.8.36
178 CARLES VIDAL ESTIVILL ESTUDIANTE 9.11.36
179 FRANCESC VIDAL FRANQUÈS* REPRESENTANTE 21.8.36
180 FRANCESC VIDAL SANUY CURA DRASSANES 26.7.36
181 FERRAN VIDIELLA ROCA MÉDICO TÉRMINO TGN 9.8.36
182 MARIÀ VIELA BLANCH CARPINTERO 13.8.36
183 FREDERIC VILA BARTOLÍ RELIGIOSO TORREDEMBARR 11.11.36
184 ANTONI VILAMASANA CARULLA RELIGIOSO VALLS 25.8.36
185 RAFAEL VILARÓ FRANQUET PEÓN C/CAVALLERS 1.1.37
186 MIQUEL VILATIMO COSTA CURA CTRA. DE REUS 26.7.36
187 JOAQUIM VIRGILI CARDONA CURA CAMP DE MART 26.7.36
188 JOSEP M. VIVES CASTELLET CURA 1.10.36
189 JOSEP M. VIVES SALAS* MÉDICO CTRA. DE VALLS 28.7.36

NOTAS

*Este listado no pretende más que aportar una perspectiva de elemental justicia a la resolución del Ayuntamiento de Tarragona (aprobada en el pleno de 18-3-2016) de interponer una querella criminal para que se investiguen los “crímenes contra la humanidad”, cometidos por la dictadura franquista, que afectaron a los vecinos de Tarragona, sin mención alguna a la represión de izquierdas durante la Guerra Civil, a pesar de que ésta fue incluso superior en número de víctimas mortales, entre los residentes en la ciudad. No menos grave que el “olvido” de las víctimas de un bando es que (particularmente en los espacios de homenaje en el cementerio de Tarragona y en L’Oliva) se trate a las del franquismo, en bloque, como campeones de las libertades y la democracia, cuando una parte de ellas defendía ideologías totalitarias y estuvo probablemente implicada en los asesinatos de al menos algunas de las personas aquí relacionadas. Mi intención es exactamente la opuesta a reavivar los odios de la Guerra Civil, ochenta años después. Creo que en la ciudad de Tarragona debería existir un espacio de homenaje a todas las víctimas mortales de la guerra y la dictadura, sin tener en cuenta el bando al que pertenecieron o que fue su verdugo. / Las fuentes utilizadas han sido básicamente las dos siguientes: L’ARXIU. Víctimes de la repressió revolucionària i republicana (1936-1937) (página web del Servicio de Archivo y Documentación Municipal del Ayuntamiento de Tarragona) y Josep M. SOLÉ i Sabaté y Joan VILLARROYA i Font, La repressió a la reraguarda de Catalunya (1936-1939), Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1989 (vol. I) y 1990 (vol. II). La mayoría de las 189 víctimas relacionadas (167) se encuentran en la primera fuente y, casi siempre, en ambas. Las demás sólo son citadas por SOLÉ-VILLARROYA, y las he incluido aquí al cumplir dos condiciones: 1) tienen inscripción en el Registro Civil de Tarragona y 2) consta además, por la misma fuente u otra, Tarragona como lugar de su muerte, o de residencia o de origen. Este listado está abierto a rectificaciones, pues probablemente habré incluido a algunas víctimas que no eran vecinos de Tarragona (aunque hubieran muerto, o sido enterradas o nacido aquí) y al revés, faltarán algunas que sí lo eran. Se agradecerá cualquier notificación de errores, omisiones o datos de interés.

*4. Breve referencia biográfica de los religiosos carmelitas mártires, PDF.

*17. Balzoya, no Belzoya, según SOLÉ-VILLARROYA, II, p. 290.

*35. Castelo, no Castelló, según SOLÉ-VILLARROYA, II, p. 279.

*36. Principal acusado de la sublevación militar en Tarragona.

*40. Vera, no Vela, según SOLÉ-VILLARROYA, II, p. 291.

*45. Joan, no Josep, según SOLÉ-VILLARROYA, II, p.286.

*68. Màrtirs del segle XX, página web del Arzobispado de Tarragona.

*73. Beatificados 522 Mártires en Tarragona, blog.

*98. Menéndez, no Méndez, según SOLÉ-VILLARROYA, II, p. 291.

*128. Exalcalde.

*134. Queralt, no Querol, según SOLÉ-VILLARROYA, II, p. 339. “Tio llarg Pina”.

*179. Exalcalde.

*189. Fue quemado vivo, según Luis Climent, Rojos en Tarragona y su provincia, pp. 138-139. SOLÉ-VILLARROYA, II, p. 292, n. 4.

24 de marzo, Jueves Santo, de 2016.

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Tarragona contra Franco

20160320_104237 [725938]El viernes pasado, el Ayuntamiento de la ciudad donde vivo, Tarragona, aprobó una moción de los grupos comunistas y separatistas para que la corporación municipal interponga una querella en los Juzgados de Instrucción, a fin de que “se investiguen los crímenes contra la humanidad cometidos por la dictadura franquista que afectaron a los vecinos y vecinas de este Ayuntamiento”.

Dicha moción fue apoyada, además de por sus proponentes (ICV-EUiA, la CUP y ERC), por el PSC (al que pertenece el alcalde Josep Fèlix Ballesteros), por Ciudadanos y por CDC, o como se diga ahora. Votaron en contra el PP y UDC, con los que paradójicamente gobierna Ballesteros, hombre poco dado a radicalismos.

No parece que vaya a haber ninguna crisis en el gobierno municipal por la discrepancia en un asunto cuyas repercusiones prácticas no irán probablemente más allá de colapsar un poco más la Justicia. ¿A quién le importa que una demanda laboral tarde dos años en ser juzgada, cuando podemos darle una patada en la tibia a Franco?

De todos modos, siempre es instructivo ver cómo se retratan los partidos. Ciudadanos, con su habitual seguidismo de la izquierda, la cual se lo agradece calificando a la formación dirigida por Albert Rivera como la fuerza de choque del IBEX 35. Debería aprender del Partido Popular, que en seguidismo tiene una larga experiencia, y para qué le ha servido. Para que venga un abogado argentino a Tarragona a decir que en el PP todavía hay muchas “impregnaciones del franquismo”.

Por cierto que Alejandro Fernández, teniente de alcalde y líder del PP provincial, estuvo algo decepcionante, al votar en contra de la moción con el único argumento, según el Diari de Tarragona, de que no es competencia municipal. Me sabe mal decir esto de quien tan generosamente me apoyó en la presentación de mi libro Contra la izquierda en nuestra ciudad, pero me temo que no sólo es una gran promesa del centroderecha, sino que siempre lo será. Lo que nos confirma que el PP se ha convertido hace tiempo en un cementerio de eternas promesas abducidas por el rajoyismo-sorayismo.

La sorpresa agradable la dio Unió Democràtica, que desde que se separó de Convergència, casi dan ganas de votarla. Bromeo, claro; mi capacidad para olvidar casi cuarenta años de colaboración con la banda estelada del trinque y el independentismus interruptus es cero coma cero. Pero hay que reconocer que Josep Maria Prats, en sus declaraciones al Diari, fue el único en señalar lo fundamental, que no se puede hablar de las víctimas de la guerra civil y del franquismo obviando las de la revolución.

Porque esta es la verdadera cuestión. Mientras algunos se empeñan en que hay que mirar el futuro y no remover las cosas, o dejar que se ocupe la autoridad competente, la izquierda puede dedicarse a placer a convertir la Historia en su particular “arsenal de… armas ofensivas y defensivas para apoyar ideas partidistas…, obteniendo de este modo los medios de mantener vivas o resucitar viejas disensiones y animosidades, echando así leña al fuego del antagonismo civil.” Lo dijo Edmund Burke refiriéndose a los revolucionarios franceses, pero es aplicable con admirable exactitud a nuestros poco disimulados nostálgicos del terror rojo.

Es mentira que la izquierda busque hacer justicia. En realidad no pretende otra cosa que imponer su sectaria visión ideológica, según la cual aquí estalló hace ochenta años una guerra civil entre buenos y malos, con el fin de seguir identificando con los segundos a sus adversarios políticos, y así expulsarlos del sistema democrático.

No quisiera dejarlo aquí sin recomendarles una consulta al sitio web del Archivo municipal de Tarragona, que nos proporciona una lección acaso inesperada. Según consta allí, las víctimas mortales de la represión franquista, enterradas en el cementerio de la ciudad (incluyendo la fosa común), ascienden a 766, mientras que a manos de las izquierdas, en los primeros meses de la guerra, cayeron 327. Como se podrán imaginar, la moción de los grupos comunistas y secesionistas no dice ni pío de estas últimas. Pero esto no es todo: la mayoría de esas víctimas fallecidas o enterradas en el municipio no residían en él. Si nos atenemos sólo a los vecinos de Tarragona, como hace la moción municipal, los números dan un vuelco espectacular: el total de fusilados por el franquismo asciende a 58, mientras que los abatidos por los rojos fueron 168 167 [descontado Juli Camarero, repetición sin duda por error de Juli Alameda Camarero, 23-3-2016]; casi el triple. Que cada cual saque sus conclusiones[1].

[1] El Anexo II de la moción municipal relaciona 62 “ejecutados y asesinados durante el régimen franquista”. La diferencia con la cifra de 58 que he obtenido del Archivo municipal se explica porque el anexo incluye, imagino que por error, a un vecino de la población cercana de Torredembarra (Juan Castells Guasch [Guch]), a Juan Gabriel Rodrigo Knafo (fallecido en extrañas circunstancias en una persecución policial en marzo de 1976) y tres nombres más que no aparecen en el Archivo municipal e ignoro de dónde salen. (Uno de ellos puede ser una repetición de Rafael Martorell Solé, con los apellidos invertidos.) En cambio, no contabiliza al guardia civil Joaquim Vergé Cañagueral, fusilado en octubre de 1939, nueve meses después de la entrada de las tropas nacionales en Tarragona. Respecto a los once muertos en la cárcel por enfermedad, que se relacionan en listado aparte, no sabemos a ciencia cierta si todos fallecieron por culpa de las malas condiciones penitenciarias, como da por sentado el documento municipal. Con todo, aunque diéramos por válida la cifra de 73 (62 + 11), el número de residentes en Tarragona asesinados por los rojos seguiría siendo muy superior.

Tiempos de ingratitud

En teoría, las palabras progresista y conservador deberían ser en sí mismas neutras, pues en toda sociedad hay algunas cosas que conviene cambiar y otras que merecen conservarse. Pero en la práctica, no es así. Se dice ultraconservador, pero rara vez, si es que alguna, ultraprogresista, como si no se pudiera pecar por exceso de progresismo, pero sí por lo otro. Si alguien tiene la valentía de definirse como conservador, acto seguido deberá matizar y dejar claro que hay muchas cosas que no aprueba en absoluto, que no es un nostálgico de edades oscuras, ni un servil defensor de ricos y terratenientes. En cambio, el progresista goza de antemano de la presunción de inocencia: se da por sentado que no es un maníaco peligroso dispuesto a trastocarlo todo a fin de obtener algún pírrico avance.

Artículo completo en XYZ.

La libertad tenía un precio

La última o penúltima de la alcaldesa Ada Colau es una declaración institucional del Ayuntamiento de Barcelona contra la presencia de las Fuerzas Armadas en el Salón de la Enseñanza, que se celebra en la ciudad condal la próxima semana. La declaración, apoyada en sesión plenaria por la extrema izquierda y los separatistas, sostiene que la promoción de la profesión militar entre los jóvenes choca con “los valores de la cultura de la paz, los derechos humanos y la solidaridad internacional”.

El pacifismo de la izquierda más sectaria no es un simple elemento folklórico, como a veces se podría pensar. Hay que verlo dentro de la lógica fundamental del progresismo, que consiste en negarse a ver el precio de las cosas, en pensar que todo es gratis, sin contrapartidas, que basta con decir “sí, se puede” para que todo sea posible. Se me entenderá perfectamente con unos cuantos ejemplos.

Artículo completo en Actuall.